Te vi esa noche,
Preciosa como el jade
Con ojos de esmeralda
Y aún más me enamoré de ti.
Estaba tan triste y solo
Hasta que un ángel me guió hacia ti
Pero no dijiste nada
Ni siquiera me miraste.
Pero mi corazón, aunque frustrado
Se regocijó por tan solo verte
Y con eso me bastó
Para tener una breve felicidad.
viernes, 12 de enero de 2007
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