
La tarde lluviosa motiva mi nostalgia,
las nubes cubren el cielo con su manto,
mi vista se pierde en mis pensamientos,
no se si conservar aún la esperanza.
Me hundo en el mar de mi inconsciencia,
me he condenado a vivir de ilusiones de tí,
te veo tan lejana así como inalcanzable,
nada me entristece más que no tenerte.
El tiempo se hace tan corto sin siquiera verte,
pero tú sigues viviendo sin saber de mí,
aunque prefiero que este anhelo termine
hay una fuerza que me obliga a creer.
Miro a la lluvia y se detiene de repente,
parece una promesa de esperanza latiente,
el deseo más profundo de contemplar tus ojos
sale de mi corazón y vuelve a mí la fe.

No hay comentarios:
Publicar un comentario